Francisco Reyes y Marcelo Alonso protagonizan feroz disputa por el poder
Luego de un aplaudido estreno en la 33ª edición del Festival Internacional Teatro a Mil, regresa a los escenarios una de las obras más comentadas por el público: Historia de un jabalí (o algo de Ricardo). El montaje se presentará entre el 25 y el 28 de junio en el Centro para las Artes Zoco, con cuatro funciones únicas que prometen cautivar a quienes no alcanzaron a verla y reencontrar a quienes quedaron impactados por su intensidad.
Dirigida por Cristian Plana y escrito por el reconocido dramaturgo uruguayo Gabriel Calderón, junto a las actuaciones de dos de los intérpretes más destacados de la escena nacional, la pieza propone un duelo escénico electrizante: Francisco Reyes nos narra su experiencia al interpretar, varios años atrás, al rey Ricardo III y el fracaso de dicho montaje teatral. Marcelo Alonso lo ayuda en esta nueva creación e interpreta al director de ese montaje fallido y, al mismo tiempo, a los personajes femeninos de la obra de Shakespeare. Ambos sienten que han esperado toda la vida esta oportunidad, pero en el proceso afloran rivalidades, resentimientos y una ambición que comienza a desdibujar los límites entre ficción y realidad.
A medida que avanzan los ensayos, los actores empiezan a parecerse demasiado al personaje que desean encarnar. Como Ricardo III, no están dispuestos a ceder espacio ni poder. Lo que comienza como una disputa artística se transforma en una incisiva reflexión sobre las jerarquías, el ego, la violencia simbólica y los mecanismos del poder contemporáneo.
Con humor negro, inteligencia y una tensión creciente, la obra dialoga además con el presente y con preguntas profundamente actuales: ¿hasta dónde puede llegar alguien por alcanzar poder? ¿Qué máscaras usamos para conseguir reconocimiento? ¿Cuánto de Ricardo III habita todavía entre nosotros?
La crítica especializada destacó su potencia escénica y la excelencia de sus actuaciones. El medio Culturizarte la definió como “una experiencia teatral poderosa y necesaria”, subrayando además la vigencia del texto y la fuerza interpretativa del elenco.
Fundación Teatro a Mil